cielo tormentoso...raro, impredecible
Así estoy, sentada en mis mas profundas ideas, apoyando la cabeza sobre una de mis tantas utopías y pateando con mi pie derecho, esos sueños sin cumplir, sueños que sigo inventando y que se siguen acumulando.
Me entretengo hablando conmigo misma, cuestionándome cosas sin sentido y cumpliendo con mi rutinaria sesión de pura honestidad. Me sorprende esta calma en medio del huracán que me arrasa, sacudiendo mi cabeza, mi corazón y todo lo que hay dentro...no sé cuánto más va a seguir dando vueltas, de golpe se va y al rato reaparece. Y en esos intervalos sigo siendo la misma.
Sin embargo ya no son tantas las lágrimas que descienden desde mis ojos hasta mi boca, ni es tan malo mi mal humor. Son mas cortos mis ratos de soledad, y mis terrenos valdios estan en reconstrucción. Aprendí a mirar para el otro lado, a hacerme la desentendida y resolverlo todo con una sonrisa (tragando ese nudo en la garganta). Dejé de editar mi vida en imágenes incontrolables y me permití dejar mi puerta sin llaves, sólo para que sea mas fácil abrirla. Guardé un poco de silencio en una cajita de cristal para esos ratos que aturden y corrí las cortinas para poder mirar hacia afuera.
Ahora las hojas están quietas y el viento toca canciones, mi respiración acompaña el sonido, y yo sigo sentada en mis mas profundas ideas, apoyando la cabeza sobre una de mis tantas utopías y pateando con mi pie derecho esos sueños sin cumplir... Mientras, mientras sigo inventando historias que simplemente son, o pretenden ser...
