*..m¡rada dorm¡da, despertala..*

jueves, enero 25, 2007

el mar sabía

Caminando por la playa me abordaron mis recuerdos. Por mi mente corrían innumerables imágenes...tuyas, mías, nuestras, de nadie...Me senté en la arena y después de dar una vuelta mis ojos dieron al cielo, ese mundo infinito y tan inalcanzable. De alguna manera, se que el mar sabía lo que sentía, y dulcemente empezó a despertar mis pies desnudos, pero no logró sacarme de esa extraña sensación de memorias que cobran vida en la soledad de nuestro alma.
Me levanté y caminé hacia el mar buscando que me acariciara completamente, dando pasos con firmeza hasta llegar a lo más profundo...y ahí, entregarme a las olas y dejar que mi mente flote entre ese mar...mar de recuerdos...sin saber cuándo, cómo ni por qué, abrí los ojos y me encontré acostada sobre la arena, mojada y algo desentendida. Miré nuevamente al cielo buscando una respuesta y sin llegar a ver más que el brillo de las estrellas que me sonreían sólo a mi, sentí el viento que me hacia vivir, y esta vez, el mar complice del mismo cielo, me fue tocando con su agua, con su sal y con su espuma para que mi sueño terminara......y se haga realidad.

sábado, enero 06, 2007

1 + 1 = ¿?

Pensaba entender la canción de arjona, uno más uno siempre es uno...ellos no eran dos personas sino una sola. Nunca se los veía separados. Donde estaba él, estaba ella y para el lado que ella se movía, él la seguía atrás...siempre fueron un paisaje tierno, sonreías con sólo mirarlos, claro que a veces podía resultar empalagoso, pero ellos parecían tan felices...
No me pregunten cuándo pasó, pero con el tiempo se los dejó de ver juntos...donde estaba él sólo había una sombra...nada más, y ella caminaba libre, libremente feliz o triste tal vez, pero sin nadie que la siguiera. Nadie creía en el final de la historia, como mucho de un capítulo...todos dando vuelta la hoja para seguir en la otra página, que para sorpresa estaba en blanco. Se había terminado? Era como leer un libro que termina mal, que directamente buscas el final sin darte cuenta que lo acabas de leer...pero lo cierto era que algo entre ambos se había roto definitivamente y para siempre. Ignoro qué, quizás sólo ellos lo sepan...o ni siquiera, pero eso es lo de menos. Lo inconfundible era el ruido de los pedazos al caer alrededor...