muñeca de porcelana
El la invitó a salir y su corazón creyendo en esa mirada le empezó a latir más fuerte, quizá fue por eso que el sufrimiento la abrazó con más fuerza que lo común..
Un día, dos..una semana, un poco más..el viento soplaba en varias direcciones pero ella se dejó llevar. Esta vez, como tantas otras quiso confiar, y entregó parte de si..gran parte de si..pero sabiendo que todavía le quedaba muchísimo más por dar..
Cómo terminó todo? Creo que aún no terminó..pero algo esta cambiando.. no llegó a llorar pero sus ojos estuvieron al borde de revalsar, y fue ahí cuando lo comprendió todo..o aunque sea entendió eso que siempre la lastimaba. Logró poner sus manos al volante y no dejar que sea otro el que conduzca su vida y su corazón.. fue ella quien le puso precio a sus labios, a sus besos y a su propia presencia..y así fue él quien aprendió a valorar lo que tenía frente a sus ojos, una delicada muñeca de porcelana..frágil, pero extrañamente hermosa y deseable. Tuvo ganas de jugar con ella pero al mismo tiempo de cuidarla para que no se rompa en mil pedazos.. como estuvo por pasar con ese corazón de cristal, transparente, valioso y frágil, tan frágil como esa delicada muñeca de porcelana a quien le pertenece..

1 Comentarios:
A la/s 11:10 a. m.,
Anónimo dijo...
no tienes derecho, aunque seas el dueño de su corazon.
ella es demasiado valiosa y vos no pareces recordarlo siempre.
por eso te advierto, cuidado!, porque en uno de tus olvidos la puedes romper completamente y no se lo merece.
y no tienes derecho a hacerlo..
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal